Escuela Virgen de Guadalupe

Nuestra compañera Rosa Lucas estará colaborando este verano con la ONGD ENTRECULTURAS en Sudamérica.

La mayoría de quienes leáis este artículo conoceréis a Rosa Lucas… si, orientadora de la escuela Virgen de Guadalupe, hija de Miguel Lucas, antiguo maestro de la escuela e hija de Aurelia Almendros, madre de tres hijos, y esposa.

15 abril 2014

La mayoría de quienes leáis este artículo conoceréis a Rosa Lucas… si, orientadora de la escuela Virgen de Guadalupe, hija de Miguel Lucas, antiguo maestro de la escuela e hija de Aurelia Almendros, madre de tres hijos, y esposa. Estudió magisterio y psicología en la Universidad de Salamanca y desde que acabó la carrera lleva trabajando en la Escuela como orientadora del centro. Generalmente, la conocéis por su labor como profesora, pero además de eso es amiga, esposa y lo más importante, madre. No solo por ser yo su hija implica que la valore muchísimo, que también, pero ser madre, profesora, y a la vez ser estupenda, tiene un esfuerzo que no siempre garantiza una recompensa.

Mi madre, desde el punto de vista de quienes les rodea es, respecto de su trabajo: ilusión y vocación. El amor que tiene por su trabajo, por sus alumnos, y compañeros, hacen que sepa llevar los días con ánimo y con ganas. De la Escuela se ha llevado los mejores recuerdos de su vida, amigos, alumnos y enseñanzas, no solo la han formado como profesora, sino también como personas.

Si soy sincera, cuando estaba en primaria odiaba que mi madre pasase por mi clase o que mis compañeros me dijesen que era su hija, pero a medida que he ido creciendo, oye, que me gusta presumir de madre. Es impresionante lo mucho que la quiere la gente de apoyo, o incluso los que están castigados. Siempre me mandan besos para ella, y aunque abandonen el instituto, más de una vez me los he encontrado y me han reconocido por parentesco.

Miguel Lucas y Rosa Lucas
Es alguien especial, un tanto insegura, pero que siempre hace las cosas pensando en sus alumnos, en el bienestar de ellos… Y aunque no se trate de la persona más organizada, ni más ordenada, ni menos despistada de todo el colegio (Que os aseguro yo que no…) lo que más me sorprende de ella, su capacidad de empatizar, de escuchar, de participar y de aprender, valor que en mi opinión, jamás tendría que faltar en una profesora completa. Además, puede dejar su vida personal a un lado para atender a sus alumnos, a sus compañeros y a su familia y, siempre piensa antes en los demás que en sí misma.

Profesores de secundaria


Ahora, que voy a acabar una nueva etapa de mi vida, dejaré atrás esta Escuela que tanto me ha enseñado y de la que he aprendido, y dar paso a una nueva etapa, la universidad. Mi madre ha hecho posible que la Escuela me haga sentir como en casa, y eso es algo que siempre le estaré agradecida. Pero, ahora toca elegir una carrera, un camino diferente, un cambio en mi vida, en el cual tengo la suerte de contar con mi madre, que me guía y en quien yo más confío, por su experiencia y por su afán de buscar siempre mi felicidad. Ella, ya no solo es una guía para mí, sino para mi familia y para sus amigos, yo he tardado en elegir mi carrera, pero de lo que si estoy segura es de querer ser como mi madre, disfrutar con mi trabajo y hacer que los demás disfruten con él, pues eso es lo que verdaderamente importa.

En nombre de todos, gracias Rosa por todos estos años en los que has estado ahí, ayudando, compartiendo y luchando por tu trabajo y el de los demás profesores, por tus alumnos, y la búsqueda de un futuro para ellos, por ser una fantástica madre y una gran persona.

¡Mucho ánimo este verano en Experiencia Sur! Me siento muy orgullosa de ti.
Te quiere y te admira, tu hija, Raquel.